Calidad de aire interior en edificios IAQ

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¿Qué es la Calidad del Aire Interior?

La Calidad del Aire Interior (Indoor Air Quality, IAQ) en los edificios, ya sean oficinas, industrias, clínicas, colegios, estaciones de transporte o de uso residencial, puede afectar directamente a la salud de las personas y, por ende, a su confort y productividad. Se orienta al bienestar de las personas, de las empresas y de la sostenibilidad.

La calidad del aire interior en los edificios varía en función de las concentraciones de ciertos componentes que pueden ser físicos, químicos o biológicos. Dependen de la actividad que se desarrolle en su interior y de su ubicación. Paralelamente son importantes la tipología arquitectónica del edificio y sus instalaciones, así como el mantenimiento que se realice.

Tipos de componentes contaminantes del aire en los edificios:

  • Físicos: polvo, ruido, humedad y temperatura.
  • Químicos: monóxido de carbono (CO), dióxido de carbono (CO2), compuestos orgánicos volátiles (COV), humos de combustión, etc.
  • Biológicos: virus, bacterias y hongos.

 

¿Cómo nos afecta la calidad del aire interior?

Según estudios realizados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), pasamos el 80% de nuestro tiempo en ambientes cerrados.

De acuerdo con la Agencia de Protección del Medioambiente (EPA), el ambiente interior de los edificios puede estar de 2 a 5 veces más contaminado que el exterior.

Una mala calidad del ambiente interior puede llegar a ocasionar problemas de salud como infecciones, problemas respiratorios, alergias y otros. 

¿Cuál es la solución para mejorar la calidad del aire interior en edificios?

Principalmente mediante sistemas de ventilación forzada que deben incluir etapas de filtración, estos variarán según el aire exterior del entorno y las necesidades de cada edificio.

Además, si se incorporan simultáneamente equipos de purificación de aire (lámparas uvgi, secciones de fotocatálisis, filtros electrostáticos y/o ionización bipolar) se pueden optimizar considerablemente los niveles de calidad de aire interior.

El diseño de estos sistemas debe sostenerse siempre sobre normativa vigente referente a ventilación y filtrado de aire, y al estudio de las partículas nocivas que puedan existir en el ambiente.

De acuerdo con informes de  la Organización Mundial de la Salud (OMS), las partículas PM10  (diámetro 10mm), PM2.5 (diámetro 2.5mm) y PM1 (diámetro 1mm) son las más perjudiciales para la salud debido a que penetran el aparato respiratorio y pueden alojarse en los pulmones.

A nivel nacional existe legislación que establece valores límite para estos tipos de partículas. El Reglamento de Instalaciones Térmicas en Edificios (RITE) clasifica la calidad del aire exterior (ODA) según la concentración de gases y partículas, y del aire interior de los edificios (IDA) en función de la actividad que se desarrolle en ellos. A partir de esta clasificación, se exigen unos valores de renovación mínimos de aire mediante aportación de aire del exterior, y marca los tipos de filtración mínimos necesarios.

IT 1.1.4.2.4. Clasificación del aire exterior

  • ODA 1: aire puro que se ensucia sólo temporalmente (por ejemplo polen)
  • ODA 2: aire con concentraciones altas de partículas y, o de gases contaminantes
  • ODA 3: aire con concentraciones muy altas de gases contaminantes (ODA 3G) y, o de partículas (ODA 3P)

IT 1.1.4.2.2. Categorías de calidad del aire interior en función del uso de los edificios

  • IDA 1 (aire de óptima calidad): hospitales, clínicas, laboratorios y guarderías.
  • IDA 2 (aire de buena calidad): oficinas, residencias (locales comunes de hoteles y similares, residencias de ancianos y de estudiantes), salas de lectura, museos, salas de tribunales, aulas de enseñanza y asimilables y piscinas.
  • IDA 3 (aire de calidad media): edificios comerciales, cines, teatros, salones de actos, habitaciones de hoteles y similares, restaurantes, cafeterías, bares, salas de fiestas, gimnasios, locales para el deporte (salvo piscinas) y salas de ordenadores.
  • IDA 4 (aire de calidad baja)

IT 1.1.4.2.4. Filtración del aire exterior mínimo de ventilación según norma EN 779

  IDA 1 IDA 2 IDA 3 IDA 4
ODA 1 F9 F8 F7 M5
ODA 2 F7+F9 F6+F8 M5+F7 M5+F6
ODA 3 F6+GF(*)+F9 F6+GF+F9 M5+F7 M5+F6

Des del pasado año 2018, entró en vigor la norma ISO 16890 para sustituir la Normativa Europea EN 779 y la ASHRAE 52.2.

Esta norma define nuevos grupos de filtros según el tamaño de las partículas.

  • ISO Polvo Grueso (arena, pelo)
  • ISO PM10: tamaño de partícula ≤ 10 μm (polen, polvo)
  • ISO PM2.5: tamaño de partícula ≤ 2.5 μm (hongos, baterías)
  • ISO PM1: tamaño de partícula ≤ 1 μm (partículas de gases de combustión, virus)

Tabla comparativa entre EN 779 e ISO 16890:

EN 779 EN ISO 16890
Polvo Grueso PM10 PM2,5 PM1
G4 >60%
M5 >50%
M6 >70% >50%
F7 >80% >65% >50%
F8 >90% >80% >70%
F9 >95% >90% >80%

Otras diferencias que presenta esta nueva norma ISO 16890 respecto a las anteriores son los ensayos que se realizan a los filtros, estos son más exigentes y los someten a pruebas en condiciones de trabajo más reales, aumentando así el rendimiento de los sistemas de filtrado y por consiguiente la calidad del aire.

Para ambientes más restrictivos donde sea necesario un nivel de filtración mayor, como pueden ser laboratorios de investigación, quirófanos o industria farmacéutica, las normas EN 1822 e ISO 29463, establecen los métodos de evaluación de filtros de alta eficiencia, clasificándolos en los siguientes grupos:

  • Filtros EPA (Eficient Particulate Air filter) – E10, E11, E12
  • Filtros HEPA (High Eficient Particulate Air filter) – H13, H14
  • Filtros ULPA (Ultra Low Penetration Air Filter) – U15, U16, U17
Clases de filtros Valor Integral Valor local
Eficiencia Penetración Eficiencia Penetración
E10 ≥ 85% ≤ 15%
E11 ≥ 95% ≤ 5 %
E12 ≥ 99.5% ≤ 0.5%
H13 ≥ 99.95% ≤ 0.05% ≥ 99.75% ≤ 0.25%
H14 ≥ 99.995% ≤ 0.005% ≥ 99.975% ≤ 0.025%
U15 ≥ 99.9995% ≤ 0.0005% ≥99.9975% ≤ 0.0025%
U16 ≥ 99.99995% ≤ 0.00005% ≥ 99.99975% ≤ 0.00025%
U17 ≥ 99.999995% ≤ 0.000005% ≥ 99.9999% ≤ 0.0001%

Costes y beneficios de una buena calidad de aire interior

Habitualmente, la adecuación de este tipo de instalaciones aumenta los costes de instalación y mantenimiento, pero se deberían priorizar los beneficios que aportan la implementación de mejoras para aumentar la calidad del aire.

 

COSTES BENEFICIOS
Costes de mejora de las instalaciones Disminuyen costes en sanidad
Costes de mantenimiento Disminuye riesgo de contagio de enfermedades
Costes de diagnosis de aire Disminuye concentraciones de virus y bacterias
  Menor riesgo de alergias
  Aumento del confort
  Imagen de sostenibilidad
  Menor absentismo laboral
  Acorde a R.S.C.
  Mejora de la productividad
  Reducción de olores

Conclusión

El aire interior es importante para la vida de las personas, que esté limpio es saludable y necesario en cualquier entorno, ya sea personal o laboral, por lo que se puede afirmar que el uso de sistemas de ventilación y climatización eficientes y con etapas de filtración adecuadas, es esencial para mantener una buena calidad del aire interior y así mejorar la salud y la calidad de vida de las personas.